May. 2008 05

Nunca me ha gustado el fútbol.
Ayer me enteré de que no-se-qué-equipo ganó no-se-qué-liga por el repentino concierto de claxon y fuegos de artificio que un grupo de individuos embrutecidos tuvieron a bien ofrecer públicamente y a modo de pasacalle gratuito justo en el instante en que un servidor pretendía coger el sueño.
Hasta esta mañana no he sabido de que equipo se trataba.
Estoy en una localidad de apenas 300 habitantes, a unos 500 kilómetros de distancia de Madrid. Por más que lo intento no consigo entender que les hace tan felices como para semejante derroche de júbilo.
Me lo tendré que hacer mirar, … esto del fútbol se escapa totalmente a mi entendimiento.
